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sábado, 6 de agosto de 2011

La izquierda y el 15M


Pinto & Chinto, 20/05/2011


Para ver que un traje o un vestido nos queda corto no hay como agacharse o estirar un brazo. Eso es lo que ha pasado con los intelectuales, la izquierda y el 15M. El traje de las ideas a la izquierda le queda corto. No entiende la crisis, no tiene respuestas y, por lo tanto, no entiende el 15M. Los ciudadanos, tampoco, pero es más normal, los ciudadanos bastante tienen con no morir del susto ante la prima de riesgo cada mañana. ¿Y qué es la prima de riesgo? Una bomba lapa que se pone bajo la cama del ciudadano, otra forma de terrorismo ante la que nadie tiene respuesta. Contra ETA estaba la policía y la ley de partidos; contra la tasa de riesgos, nada, pánico. Pongo la prima de riesgo a modo de ejemplo, me refiero en realidad a un sistema que se derrumba, al que el 15M le ha sacado la tarjeta amarilla de aviso. La izquierda, nada.

La izquierda no se entera, parece haber caído en el cretinismo. Me refiero a PSOE, IU, UGT, CCOO, EQUO(1),... y a cuantos se reclaman de izquierdas. Nada. Ni se enteran ni piensan. Hace mucho tiempo que ni se enteran ni piensan. Alguien podría decir: la derecha tampoco se entera ni piensa. Bueno. Seguramente se refiere a la derecha política, es decir, a los partidos políticos de derechas -PP, CiU, PNV, UPyD,...- y a quienes se articular en torno a ellos. Aun así, bueno. La derecha social es otro problema(2), y la derecha económica o ideológica saben muy bien de qué va la cosa. No se entera Rajoy ni sus adláteres, pero tampoco hace falta. Bush o Reagan no se enteraban y el mundo después de ellos ya no es el mismo. Aznar, Pons Cospedal,… así, sobre el papel, tampoco se enteran. ¿O se enteran? ¿O piensan y se enteran. ¿No piensan Camps ni Valcárcel? ¿No se enteran? Habría que indagar en Valencia y en Murcia. Y en La Rioja, en Castilla-León, en Galicia, … para saber hasta dónde piensan Sanz, Herrera o Núñez Feijoo. Se enteran perfectamente, saben a qué estímulos han de responder y cuál es la respuesta adecuada a cada caso, la tienen aprendida desde pequeñitos, y la reforzaron en las aulas del CEU o del ICAI. Incluso en el FMI, donde tuvieron a uno de los suyos. Merkel y Sarkozy no tiene dudas. La derecha siempre se entera. Aunque no piense, pero es que no lo necesita. Es verdad que ahora algunos parecen dar signos de extravío, como si sospecharan que su mundo está agotado y se debatieran entre mantenerse o dar un golpe de timón para recuperar la iniciativa. Si vivimos la agonía del sistema, quieren prolongar la agonía y hacerla rentable. Tratan de encontrar mecanismos para dilatar la supervivencia del sistema o introducir mecanismos para que el mundo sin cambiar parezca otro y dure incólume otros 50 años, por lo menos.

El problema es la izquierda, esa es la que no se entera y esa es la que tiene que enterarse. La derecha se viene ejercitando desde los primeros desarrollos burgueses y la introducción de las ideologías del protestantismo y el calvinismo, especialmente el calvinismo.

La izquierda, toda la izquierda, insisto, toda, se tomó la crisis como un desperfecto del sistema e inició su particular aventura reformista. Más profunda, menos profunda, pero reformista. Nadie vio y nadie ve el agotamiento del sistema. Nadie ha entendido la crisis como el último síntoma (quizás, el definitivo) de un proceso que viene mostrando sus contradicciones desde su gestación misma y, con toda claridad, desde luego, desde la depresión del 29. La alternativa verde y la del decrecimiento lo vienen anunciando desde mediados del siglo pasado. Ese despiste ha generado el 15M y, aun así, ni con el 15M despiertan.

A pesar de la desfachatez de algunos de sus miembros más ilustrados(3) y el ninguneo de la mayoría, el PSOE ha dicho que escuchará e incorporará a su programa algunas de las propuestas quincemayistas. No ha dicho cuáles. Veremos. Y dice IU (o dice Cayo Lara, que no sé si es lo mismo) que no tiene inconveniente en incorporar algunos(4) quincemayistas a sus listas. De momento ha sido Lara quien ha tratado de acaparar la foto del 15M. Veremos. O no veremos. Porque el 15M no plantea un problema de listas ni de programas, sino que el problema son las listas y los programas mismos. No de la política, porque su movilización es política, sino de esta política. Ni quieren estar en esas listas ni quieren participar en esos programas. No quieren esa política. Es decir, no quieren estos políticos. Creen en la política, pero no creen en la forma actual de hacer política.

La crisis económica ha puesto de manifiesto que estamos ante el agotamiento del sistema, es decir, ante el fin de una forma de vida, de entender la vida. Otro mundo es posible, han dicho los verdes y los decrecionistas siempre. No sé si será posible otro mundo, pero éste es posible cambiarlo, dicen los quincemayistas. Y en esta labor no está la izquierda ni se le espera.

Hace mucho tiempo que la política gestiona exclusivamente intereses. Por eso no parece haber diferencia entre izquierda y derecha. Por eso no se escucha la voz de los ciudadanos, sino la de los poderosos. Que no, que no nos representan, porque no usan la voz de los ciudadanos cuando hablan, sino la voz de los amos. Si este parlamento (o el que surja del 20N) no nos sirve, ¿de qué sirve la presencia de miembros del 15M en las listas, si no es para callarlos y adueñarse de su discurso y enterrarlo? ¿De qué sirve incorporar propuestas, si no es para diluirlas en las imposiciones del FMI y la UE? La izquierda ya no trata de política, sino de su supervivencia, y en esto también es como la derecha.

Se nos impone un mundo nuevo, que ni siquiera Marx(5) vislumbró. Éste está agotado, y la crisis no ha hecho sino evidenciarlo. Los discursos están agotados, no basta con los parches ni con los apaños. Somos viejos, estamos muertos. Hace tiempo que sólo hablamos del pasado. Nos empecinamos en no hablar del presente. Ni en hablar del futuro, y si hablamos del futuro lo hacemos desde el pasado, las viejas reglas, los viejos esquemas. Insisto: el pasado está muerto, lo han matado los mercados. Hablemos del presente, ni de listas ni de programas, del presente. Sólo quien hable del presente estará hablando realmente del futuro.


La clave tiene probablemente un nombre: democracia, pero no esta democracia. Resulta curioso el empeño de Intereconomía, El Trasgo mediante, en defender esta democracia. Y resulta curioso el empeño de Libertad Digital en responsabilizar a la izquierda del 15M, como si el movimiento fuera el resultado del departamento de agitpro(6) de PSOE o IU. A esta última tesis también se han apuntado Telemadrid e Intereconomía, es decir, la derecha cavernícola o la cara amable de la ultraderecha.

El M68 parisino, la primavera de Praga y la experiencia de Allende en Chile ya proponían otra democracia, la intuían, más horizontal, más profunda, más extensa.

Otras formas de hacer política son posibles, dice también el 15M. Y añade: la cultura capitalista organiza el silencio. ¿Por qué la izquierda quiere contribuir a ese silencio cuando es tan estruendoso el fracaso de los tiempos? “Error de sistema. Reinicie, por favor”, “No queremos reformismo, queremos otro sistema”, “No es una crisis, es que ya no te quiero”, son también frases del 15M que no quisieran quedarse en afortunadas.



NOTAS:

(1) ¿No se le pudo ocurrir a Uralde ni a sus amigos un nombre más asequible? ¿Cree él y quienes en EQUO han desembarcado desde IU que, con ese nombre impronunciable, obtendrán en noviembre algún voto? Cómo confiar en el programa de quien no sabe nombrarse.

(2) Sobre todo, quien respalda con su voto a la derecha política, entre los que están aquellos tontos de los c... que decía el antiguo alcalde de Getafe.

(3) No puede decirse, señor Bono, y usted menos que nadie, que no pueden cambiarse las cosas desde una tienda de campaña. Un hombre, un solo hombre, dio nombre a su religión desde una cruz, habiendo nacido en un pesebre. Y no puede decirse, señor Rubalcaba, que 200 personas no pueden poner patas arriba una ciudad, sobre todo cuando no son 200, sino muchos miles los que se han manifestado en Madrid bajo esos lemas, y cuando apenas serán 100, muchas menos, las que tienen patas arriba al mundo, en una crisis que ellos inventaron.

(4) ¿Alguien imagina a algunos revolucionarios de 1789 aceptando una cartera ministerial o un puesto en el consejo del rey francés? ¿O alguno de los asaltantes del palacio de invierno aviniéndose a las tesis mencheviques? ¡El 15M es la revolución! Aunque no aquellas revoluciones, porque no había nacido Gandhi.

(5) Es más: un mundo del que un marxismo anquilosado también nos aleja. No puede hablarse, por ejemplo, de que el problema es la propiedad de los medios de producción (y de ahí la dictadura del proletariado y demás zarandajas marxistas-leninistas). El problema es la propiedad misma de esos medios. No somos propietarios de las materias primas, por ejemplo, sino meros administradores. No somos propietarios del medio natural, sino sus huéspedes y como huéspedes respetuosos hemos de tratarlo.

(6) Agitpro o Agitación y propaganda, el departamento encargado de la difusión de las ideas del partido en cuestión y de sus consignas. Ahora se llaman departamentos de prensa.




OTROS PUNTOS DE VISTA DE INTERÉS:


1. Aprendiendo a ser de izquierdas desde el 15M, Antonio López y Lola Poveda, Kaosenlared.
2. El 15-M, más democracia que izquierda, Bonifacio de la Cuadra, El País.
3. La izquierda y la calle. El 15-M ocupa el vacío de la política tradicional, Carlos Carnicero, Bitácora para náufragos de la izquierda.

lunes, 30 de mayo de 2011

Acerca del 15M


Los partidos políticos no se han tomado en serio al movimiento. Algunos esperan sacar tajada y otros (quizá todos, en el fondo), esperan simplemente que los concentrados acaben desistiendo por puro aburrimiento. 15M es incómodo: deja al descubierto las partes pudendas de todos. No soy adivino, pero creo que se equivocan. Como se han equivocado al valorar el resultado de las elecciones del 22: en los histogramas hay más cabreados, aparte de los que ocupan las plazas.

El día 15 se produjo una provocación policial en la manifestación de Madrid, incluidos apaleamientos (hay grabaciones y conozco testimonios directos fiables) y detenciones, que no consiguió convertirla en algarada. El día 27, una intervención chapucera y brutal de los Mossos no acabó con la concentración de la plaza de Cataluña, sino que la reforzó y, con ella, reforzó las otras. Esto y otros signos, como la petición del gobierno de Esperanza Aguirre de desalojar Sol, demuestra que los políticos al uso se han trasladado a vivir al limbo.

Se ha dicho que este movimiento desprecia la política y a los políticos. No es verdad. Quieren otra política y otros políticos. Otras formas de representación y participación política y social. Reivindican una democracia más profunda. Quieren convertir a los ciudadanos en protagonistas de sus propias vidas, que nadie piense ni decida por nosotros. Quieren otra forma de gestionar la crisis.

No sé si han pedido la luna. Yo, a veces, pido la luna. La vida perdería sentido si no fueran posibles las utopías. Entre el muladar y la utopía hay un camino largo y fecundo, lleno de etapas plausibles.

Hoy me voy a quedar con una cosa: tras este movimiento, sólo hay personas honestas que quieren cambiar unas pocas cosas de este mundo mezquino e injusto. Y están dispuestas a conseguirlo. No les bastan los sueños, quieren trabajar, están trabajando para conseguirlos. Tendrán que abandonar las plazas, pero estos muchachos no cejarán en su empeño.

domingo, 31 de octubre de 2010

Breves con diarrea



Piero Manzoni, Merda d'artista




1. Estoy con diarrea. Mental. No me refiero a la otra, sería de mal gusto comentarla. Y no encuentro mejor astringente que escribir sobre lo que está en el origen de ese desarreglo morboso (véase la definición del DRAE).
2. Moratinos, ex ministro de Asuntos Exteriores, es un mierda y no tiene huevos porque llora. Eso dice Pérez-Reverte. Pues me acuso de ser un mierda y de haber perdido los huevos hace mucho tiempo. Hay quienes hacen de sus ojos las compuertas del océano. Y a algunos, de entre ellos, hasta Mozart se las pone de par en par.
3. Recuerdo: han sido asesinadas en España 55 mujeres por violencia de género en lo que va de año. Pérez-Reverte debería sentirse cómplice de los 55 asesinos, su lenguaje auspicia y justifica cada una de esas muertes.
4. En España, escribir es llorar, decía Larra. Visto lo que se escribe y cómo se escribe últimamente, en España, leer es llorar.
5. Sánchez-Dragó declara, en un libro de reflexiones y memorias, haberse tirado a dos zorritas de 13 años hace ahora 40 años. He ido corriendo al DRAE a buscar el significado de pederastia.
6. La señora Aguirre, que fue Ministra de Cultura con Aznar o Concejal de Parques y Jardines en Madrid, justifica a Sánchez-Dragó diciendo que el acto de pederastia no es sino una “historia literaturizada”, atreviéndose a comparar al amanuense con un escritor como García Márquez. No me extraña: cuando a Saramago se le concedió el premio Nobel de Literatura y se le preguntó su opinión sobre el asunto, precisamente en su calidad de Ministra de Cultura, dijo: “¿Sara Mago? No sé quién es esa señora”. Pues todavía no se le ha caído la cara de vergüenza.
7. Por cierto, literaturizar, palabra empleada por Sánchez-Dragó para explicarse y después por Aguirre para justificarlo, no significa inventar ni describir un hecho imaginario, sino conferirle a algo carácter literario. El susconsciente lo ha traicionado. Podríamos literaturalizar sobre los 55 asesinatos de mujeres, pero no podríamos resucitarlas.
8. Miles de librerías en España han retirado de sus escaparates el libro de Sánchez-Dragó, pero la señora Aguirre no lo ha destituido de la dirección del programa cultural en Telemadrid. Prohibir los toros, dicen los populares en su recurso ante el Constitucional por el acuerdo del Parlamento de Cataluña, vulnera el derecho a la educación. ¿Lo vulnerará también la destitución de Sánchez-Dragó por pederastia?
9. Si escribo “mierda de artista” utilizo una expresión ambivalente. Puedo referirme a las heces de un artista, como las de Piero Manzoni, por ejemplo, o puedo estar hablando de la hez, aunque se llamen artistas, de la sociedad española.

10. Piero Manzoni, con el título Mierda de artista, produjo una obra que se expuso en la Galleria Pescetto, de Albisola Marina (Savona, Liguria, Italia). Consistía en 90 latas cilíndricas de metal de 5 cm de alto y 6,5 cm de diámetro que contienen, según la etiqueta firmada por el autor: <em>Mierda de artista. Contenido neto: 30 gramos. Conservada al natural. Producida y envasada en mayo de 1961.</em> Este texto figura escrito en el lateral de cada de ellas en diversos idiomas (inglés: Artist’s Shit; francés: Merde d’artiste; italiano: Merda d’artista, y alemán: Künstlerscheiße). Algunas latas están en Galerías de arte famosas, entre ellas se cuentan el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, el centro Georges Pompidou de París, la TATE Gallery de Londres y el MOMA de Nueva york. Algunas latas han explotado por la expansión de los gases. Supuso unas de las críticas más radicales sobre la valoración de las obras de arte. En el año 2007 se llegó a subastar un ejemplar en 124.000 €.